Garret nació en una de las zonas más pobres de Luthadel, obligado a labrar la tierra como todos sus congéneres, sembrándose una semilla de rebeldía e inconformidad constante por el Imperio.
Con los años terminó convirtiéndose en un criminal de poca monta: ladrón y contrabandista. No lo hacía solo por necesidad. Robar a un noble era una forma pequeña, casi insignificante, de devolverle al Imperio una fracción de todo lo que había arrebatado a los suyos.
No es un revolucionario idealista. Desconfía de las grandes proclamas y sabe que enfrentarse directamente al Imperio suele terminar con un cadáver. Sin embargo, cada vez siente más rechazo hacia las doctrinas del Lord Legislador y hacia quienes aceptan su autoridad simplemente porque “siempre ha sido así”.
Mordaz, desconfiado y bastante cínico, con un semblnate profundo y oculto de indignación ante la injusticia. No sueña necesariamente con convertirse en un héroe. Su deseo es mucho más sencillo: vivir algún día en un mundo donde ser skaa no signifique haber nacido para un rol injusto.
Si para conseguirlo tiene que convertirse en criminal, entonces Garret está dispuesto a vivir como uno.
Aún no hay crónicas. La historia espera a ser contada.