Año (número)
215
Era (A.A. / D.A.)
D.A.
El Trato del Norte se cerró en un granero medio vacío, entre un gran señor que había enterrado demasiados y una casa menor que había compartido lo poco que tenía.
La fórmula fue simple: lo que Velmont dio en grano, Karrick lo devolvería en sangre — bodas cruzadas a perpetuidad, sin ordinal ni dote, cada generación. Un clérigo de paso anotó el juramento en el margen de un breviario, que es todo el documento que existe. Ha bastado ciento doce años.
Los linajes lo confirman mejor que el breviario: no hay generación de Karrick, desde el 215, sin un Velmont a la mesa. En un reino donde los pactos entre grandes casas duran lo que dura el miedo, el del hierro y su casa menor es, sencillamente, el más cumplido de todos. Los cronistas del Centro no le han dedicado un solo pliego.