Año (número)
124
Era (A.A. / D.A.)
D.A.
Lo que la corte pidió a Lumbre en el 124 era lo pactado: lanzas para la Querella. Lo que Lumbre respondió fue un cálculo — la Brasa había pagado el Golpe, la Bruma y media Hambruna, y esta guerra no era suya. Envió emisarios con excusas corteses y una oferta de neutralidad.
La respuesta de la corte la vio toda la plaza del Centro. Los pliegos discrepan en el número — dos emisarios, dicen unos; dos y sus escribas, dicen otros — y coinciden en el detalle que ninguna casa ha olvidado: las cartas de paz sirvieron de yesca.
Lumbre no se alzó. Recogió las cenizas, las llevó al Quinto y las puso en su altar, donde siguen. Desde aquel año no hay boda entre la Brasa y el sol, y cuando a un señor de Lumbre le preguntan por qué, la respuesta es un proverbio de su casa: la brasa sobrevive al fuego.