Año (número)
225
Era (A.A. / D.A.)
D.A.
Ningún cantar las celebra juntas. Fueron seis o siete guerras encadenadas, por linderos y peajes y agravios que ya nadie sabía datar. El hierro contra la Brasa, la Bruma contra los vados, cada cual contra el vecino que le tocaba.
La corte del sol arbitró poco y tarde; las guerras ajenas le convenían. Osmel el joven — sobrino-nieto del otro — dejó la cuenta de aquellas décadas en una línea de su registro: «este año, como el pasado, la frontera del Fiordo se comió a los segundones de dos casas y no movió un mojón».
Acabaron en el 248 por agotamiento, sin tratado general ni vencedor que nombrar. Las casas exteriores salieron desangradas y el Centro, intacto — un resultado que en el Sexto no se considera casualidad. De la última de aquellas campañas salió rota también la vieja amistad de Leynnar y Quiral, que era de las que se creían eternas.