Año (número)
129
Era (A.A. / D.A.)
D.A.
De todos los muertos de la Querella, ninguno pesó tanto. El heredero de la Marca había crecido para una sola cosa — volver — y en el 129 la guerra de sucesión del sol le puso el camino delante: los vados abiertos, el Centro dividido, y detrás de su caballo todos los estandartes que la corona vieja aún podía juntar.
Cómo murió es, todavía hoy, materia de sobremesa y de puñaladas. Lanza enemiga en cabalgada, dice la versión limpia. Cuchillo de campamento, dice la de los pliegos de la Marca, que anotan con cuidado quién ganaba con esa muerte. Fiebre, dice la Crónica del Alcázar, a la que las fiebres oportunas nunca han incomodado.
Lo que no discute nadie es lo que siguió: la Marca plegó estandartes, volvió al hierro y no ha vuelto a marchar sobre el Centro. «Forjar y recordar», dicen ahora.