La crónica de
SANGRE Y CENIZA
Crónica de los Siete Círculos, del Ascenso al presente
Según la pluma del clérigo Osmel, cotejada con los pliegos de la Marca y la Crónica del Alcázar — que rara vez cuentan lo mismo.
Para los que cuentan primero a los muertos y después el grano.
Prólogo
Justificación
"En nombre de la verdad"
La Iglesia Regentista, usó la usurpación de la Casa Solera (identificaremos el Ascenso como usurpación basándonos en los hechos tajantes mencionados por la crónica, no obstante, la Iglesia pretende no posicionarse ante tal hecho histórico). La denominación de "usurpación" viene por tomar la definición literal de la palabra, dado que reivindicación o conquista, como otras personas han sugerido escribir en esta crónica, no suponen definiciones exactas de este suceso histórico.
Otro de los motivos por los cuales la crónica empieza en la usurpación, es por la necesidad de concretar un fechado histórico en los sucesos, aunque tras los años, se ha utilizado el Ascenso de la casa Solera como sistema oficial en la cronología de los Siete Círculos. Se debe tomar consciencia sobre que este fechado no es preciso, la guerra de usurpación, mencionada oficialmente como "El Golpe del Sol", duró aproximadamente 21 años. El Ascenso, que es el inicio del fechado, (A.A antes del Ascenso, D.A, después del Ascenso), sucedió un año más tarde. Esta decisión sobre el fechado vino impulsado por tres motivos, el primero, la erradicación de todo escrito y historiología pasada. El segundo, la legitimización de la Iglesia Regentista. Y el tercero, la imposición por decreto del primer regente del centro, Cassian Solera.
La casa Solera sin embargo, no tenía ningún tipo de reivindicación legítima sobre el trono, como bien se sabe, el mundo lo creó nuestro Rey-Dios. Nuestro Rey formó sobre las ruinas de un mundo roto (extracto literal del libro "El Origen de los Siete Círculos — teología regentista").
«Nuestro Rey formó sobre las ruinas de un mundo roto siete círculos. En el centro de todo, alzó la capital y un trono. Desde su propio círculo, abrió los otros seis con sus mano para que cada alma tuviera el lugar que merecía. En el segundo anillo moran sus allegados, los amigos de antaño, los que nunca dudaron. En el tercero, los valientes, los que sostienen la lanza cuando los demás vuelven la espalda. El cuarto guarda a la sangre de su sangre, y a aquellos por quienes sus allegados responden. Más afuera, el quinto, donde viven los conocidos, gente de mano firme y ánimo quieto. Y en el sexto, los mundanos, los que aran y los que rezan. El séptimo no se cuenta entre los círculos de los vivos. En su borde, donde el viento sabe a sal y a ceniza, esperan los Hombres de Piedra, los protectores ante los peligros que albergan más allá del séptimo círculo.»
Si bien es cierto que este extracto presenta algún ensalzamiento y alegorías insustanciales, definen bien la supuesta intención de la creación del mundo que conocemos. Aunque la actualidad ya no presenta el sesgo entre círculos que presuntamente se deseaba preservar hace ya más de mil años. Lo único que se preservó hasta antes de El Golpe del Sol, fue la casa regente. Se desconoce por qué nuestro rey-dios prefirió a la casa Ormond por encima de las demás, o si el relato se dilató a lo largo de los años y al igual que la casa Solera ellos también tomaron el reino regente. Pero lo que si es cierto, es que Wulfric Ormond era el regente del centro cuando la usurpación inició.
La situación sociopolítica de antes de la usurpación de la casa Solera era sino mas bien particular, las siete grandes casas ya existían desde hacía cientos de años, quizá desde la propia creación del mundo. Pero en algún momento de la historia previa a nuestro relato, quizá quinientos años antes o cien (no se puede saber con exactitud, siquiera aproximación cuando), la casa Braña tomó independencia de los Ormond. Los reyes Ormond lo consintieron durante generaciones. «No hay gloria en conquistar un barrizal», dejó escrito un clérigo en el 71 A.A, «y sí muchas maneras de ahogarse en él.»
De cómo se cuenta lo que sigue
Aquí empieza, pues, la crónica de Sangre y Ceniza: del Golpe del Sol y su gran guerra, de la Bruma subyugada, de la Querella y la Traición, del Mal Gris y los inviernos, hasta los Esponsales Rotos. Trescientos veintisiete años. Que el lector cuente las cruces por sí mismo.
Capítulo I
Juglares de Dorado
21 A.A. – 0 D.A.
Dicen que Wilmot Ormond tuvo cuatro hijos al igual que su padre Lothar Ormond, el primer regente del que se tiene constancia en los escritos. Wilmot tenía dos hermanas y un hermano, y fue el único que no vio con sus propios ojos El Golpe del Sol, pues murió antes por enfermedad. Los clérigos de la capital y otros maestres aseguraban que sufrió de una rara enfermedad. La llamaron quemadura de amapola, pues su piel olía a quemado y su carne se desprendía lentamente. Un maestre y caballero llamado Ser Let de la Laguna, dató que fue la angustia quien le causó esta enfermedad. Ser Let escribió:
«Nuestro Lord Wilmot Ormond apodado como "Capa Negra" por el enorme accesorio hecho con piel de oso que portaba, sufría cada vez que su esposa Cedrina daba a luz. Pues del vientre de nuestra dama Cedrina, solo salían mujer»
Hasta que dos años mas tarde del nacimiento de Edea, llegó Wulfric, el último regente de la casa Ormond que las tierras circulares vieron.
Es complicado definir exactamente qué pasó la noche que todo inició. Pues a diferencia de otros hechos como las guerras bastardas en el lecho del barro en las tierras Braña, esta usurpación dio lugar en una boda. Ser Let de la Laguna pudo ser testigo, el caballero/maestre vivió gran parte de su vida junto Wulfric, por ello temo que este extracto sufra de opinión y susceptibilidad de dicho maestre. A nuestra desgracia, es lo único que tenemos.
Ser Let relata que la casa Ormond estaba muy ligada a la casa Bril, generaciones pasadas y posteriores se entrelazaron entre si. Por ello no era de sorprender que esa noche se celebrara la unión de una Ormond, Estrilda, con un Bril, Valric. En aquel entonces Wulfric ya tenía a sus vástagos, se decía que la Intención había tenido que ver pues fueron once hijos los que su amada Berilda (también Bril) pudo dar a luz, muchos de ellos mellizos. Un dicho muy popular que ha transcurrido hasta hoy, fue de las matronas de Berilda. Pues se decía que si Berilda pudo aguantar once hijos, donde cuatro de ellos nacieron el mismo día, cualquier mujer podía dar a luz pese el dolor que sintiera.
Estrilda y Valric se casaron frente la primera luna, y la usurpación inició cuando la segunda estaba por aparecer (o así afirmó uno de los guardias de la boda). El problema fue que le festividad acabó tarde, por eso acostaron a todos los recién nacidos pronto, el ruido de los juglares, de la orquesta contratada y las risas y gritos de diversión no eran ambiente para unos recién nacidos. Entonces fue cuando sucedió. Mientras todos festejaban y los ocho bebés de Wulfric dormían, Caelus Solera, junto con la ayuda de dos juglares de la propia fiesta, siguieron el entramado de pasillos y puertas secretas de la gran fortaleza Ormond. Fueron a las habitaciones de los ocho bebés, y los degollaron uno por uno. Entonces, el juglar tomó todas las cabezas, que eran tan pequeñas como para caber en una palma, y las guardó en un saco de heno. Dicen que el otro juglar ayudó a Caelus Solera a salir del castillo, dicen que los guardias no detuvieron al juglar que portaba las ocho cabezas en un saco goteando en sangre. Pero lo que si recuerdan todos, es cómo el juglar, que volvió a la fiesta con el saco, subió al escenario con las cabezas, y abrió el saco dejándolas caer por el escenario.
Ocho días tardaron los cuervos en comerle las tripas al juglar, y ni en un solo día dijo nada. Lo colgaron de una cruz fuera del fuerte negro, frente a un enorme ejército que llevaba marchando desde hará semanas, con un estandarte dorado, con el estandarte Solera.
Si bien hemos mencionado que Wulfric tuvo once hijos, pero al alba de la boda no le quedaba ninguno. El heredero, Walden Ormond, había muerto, y si Wulfric fallecía, dado que solo le quedaban hermanas y Wilmot, su padre había muerto, la casa Ormond se extinguiría. Y Cassian Solera lo sabía muy bien.
Capítulo II
El Ascenso del León Dorado
48 A.A. – 24 A.A.
Los escritos sobre Cassian Solera han sido de los más complejos de plasmar, existen numerosas narrativas y historias sobre su nacimiento, adolescencia, madurez y vejez. Muchas contradictorias entre si, algunos lo señalan como el varón más joven de Quirian Solera. Pues su generación estaba comprendida por diez varones, y Cassian se llevaba más de veinte años con el futuro cabeza de la casa Solera. Derrocó (no literalmente) a todos sus hermanos, hasta posicionarse como el hermano favorito y líder de la casa, cosa que le llevó posteriormente a ser el primer regente de la casa Solera al sentarse en el trono. Pero todo no fue casualidad y coincidencia, como relatan los escritos del clérigo Yafren, Cassian nació con un don, fue el único de entre diez hermanos, que poseía la Intención.
Desde pequeño se mostró con una inteligencia notable, incluso más que su hermano Titus, quien solo le llevaba un año. Era capaz de razonar, entender y resolver más rápido que cualquier niño del reino. Era un prodigio. A edad temprana, cuando ya podía empuñar espada, se convirtió en un excepcional duelista, lastima que su padre nunca pudo instigarlo a participar en duelos o refriegas pues la primera vez que participó en una justa, fué en el 31 A.A.
Lord Theiros regentaba un torneo en conmemoración del nacimiento de su primera hija. Era un noble del segundo círculo de una casa menor que decidió invitar a muchos nobles de todas las tierras circulares. La casa Solera no acudió, estaba ocupada en aquel entonces por pequeñas rencillas en los límites de sus dominios con unos abanderados independientes. No obstante, Cassian si fue, no bajo su nombre o el de su casa, así no deshonrar a la casa Solera. Pues qué tipo de hijo sería, si iba a torneos mientras los dominios de su padre estaban siendo saqueados. Para su llegada a Prado de la Riva, algunos maestres estaban presentes, y recogieron en escrito las palabras de Cassian.
—¿Nombre? —le preguntaron a Cassian, seguramente el heraldo.
—Layton —respondió el mismo Cassian.
Si bien es cierto que el nombre usado por Cassian es un misterio, se preservó un par de anotaciones que sugerían que pudo usar como pseudónimo para las justas el nombre de Layton o el de Podeus. Pero no tuvo problemas en ser admitido, o eso dicen, pues Cassian sobornó al heraldo ya que no tenía manera de demostrar que era caballero. Le ofreció una buena suma de oro y una noche en un burdel de buen renombre en las tierras de Theiros (se duda de la fiabilidad de esta fuente). Quizá las novelas que se escribieron sobre ese torneo intentaron ensalzar su leyenda, por ello es común escuchar que el joven Solera accedió al torneo tras demostrar su enorme destreza. Estos hechos fueron contrastados y desmentidos.
Cassian Solera pudo participar, el torneo estaba dividido en tres días, el primero de justas, el segundo de refriega y el último de duelos. Podías decidir si participar solo en unos o todos, pero "Layton/Podeus" decidió apuntarse a todos. Su primer rival fue un caballero de poco renombre, se anotó que rompieron hasta dos lanzas antes de que Cassian lo descabalgara con un firme golpe al torso. Su siguiente ronda fue contra Ser Arren de la Quilla, un notorio navegante del cuarto círculo. Ser de la Quilla atravesó las vallas de la liza en un descontrol de su caballo golpeando al de Cassian. Ambos cayeron al suelo pero Ser Arren se alzó más rápido tomando su mangual y acometiendo contra Cassian. Se dice que Cassian aguantó tres golpes antes de liberarse de la silla de su palafrén y alzarse con la espada golpeando sin desistir hasta que Ser Arren suplicó piedad y rendición. Había una diferencia de edad de más de diez años entre ambos, hecho que empezó a llamar la atención de todos los participantes en el torneo.
Para su tercera justa, su rival era un Braña, Molvur Braña. Era quien de mas renombre se encontraría, extraño pues que participara en la división de caballeros o terceros hijos de casas menores. Y es que los torneos se dividían en dos, gente de bajo renombre y gente de alto renombre. Este inciso es importante para recuperar los escritos del sacerdote Podekin, que explicaban el ascenso aristocrático de Molvur Braña hasta caer enfermo, el apodado como Espada de Niebla. La justa fue rápida, solo intercambiaron una sola lanza, y Molvur ganó.
Cassian quedó frustrado, varios de los asistentes afirmaron que tras caer en un perfecto golpe por parte de Molvur este le retó de nuevo a batalla. Pero Molvur le ignoró, y Cassian tuvo que tragar su orgullo, al menos hasta el tercer día.
El segundo día, Cassian fue a la refriega. Dicen que acudió con una armadura que compró a un caballero errante que quedó tullido en su justa tras que la lanza rival atravesara su brazo arrancando la parte de este en la carga.
Los bandos de la refriega no se tenían claros, no había sangre noble de alta cuna eso seguro, y Molvur tampoco participaba. El escrito mas fiel sobre el suceso coronan a Cassian con gran éxito, su bando vitoreaba su nombre aunque puede que eso solo fueran exageraciones.
Para el tercer día nuestro León Dorado retó de nuevo a Molvur, en este caso el Molvur no se pudo negar por hechos desconocidos. Se asume que le retó frente Lord Theiros en el banquete del segundo día, no se conoce cómo pudo sortear a la guardia y colarse en la gran tienda. Pero Molvur si acudió al duelo, cumpliendo así su palabra.
El joven León poseía su espada, algo mellada tras su combate contra Ser Arren, y Molvur portaba una maza. El combate no fue algo rápido, algunos relatan que sucio, y más animal que caballeresco. Pero Cassian ganó. Las demás rondas de ese torneo no tuvieron mucha importancia, se dice que en la semifinal su espada se rompió y Molvur le hizo entrega de su propia maza para la final. Y claro está que ganó, con su victoria, en la ceremonia de los campeones se le hizo entrega de sus dos premios, por el mejor desempeño en la refriega y por ganador del torneo de los duelos.
Al regresar a su hogar envuelto en el jolgorio de la victoria, Cassian tuvo que afrontar la cruda realidad, su padre había muerto, Quiran Solera dejaba el mandato de la casa en manos de Octavan. Desconocemos con exactitud el impacto emocional que le causó la muerte de su padre, dado que tampoco tenemos información sobre su relación.
Tras aquel suceso, Cassian cambió, no sabríamos especificar si a mejor o peor, pero cambió.
Se ha estudiado desde el propio clero la psicólogia de Cassian en los consecuentes años. El joven solera si era un ejemplo del decoro y el honor. Por ello repudiaba tanto a Octavan, que por las leyes de primogenitura no tuvo remedio que aceptar el cargo de líder de la casa. Octavan era beodo y putero, su hermano Ucran y su otro hermano Sevran, ambos de menor edad, cuidaban de él en el salón del Sol Naciente ante las visitas de la plebe para suplicar por soluciones a sus problemas.
Se dice que Octavan no era capaz de mantenerse siquiera en pie sin la ayuda de sus dos hermanos a cada hombro. También se dice que podía sentirse su hedor a embriaguez desde dos círculos más en la lejanía. Y a consecuencia de ese estado de embriaguez perpetuo, Octavan murió el 24 A.A. por un mal de vientre y pese casarse con lady Embretha Lumbre, nunca concibieron hijo alguno.
La sucesión de la casa Solera se encontraba en una incómoda situación, se relata que, al no tener heredero primogénito y tampoco declarar un sucesor, los tres hermanos mayores, Sevran, Ucran y Statius, iban a disputar la sucesión. El segundo círculo mascaba las tensiones de una guerra civil a tres bandas. Ucran era por supuesto el mas apoyado al ser quien mas se asemejaba a Quirian. Pero Cassian solucionó todos los problemas con una simple frase en medio de un campamento de guerra cuando los tres hermanos si disponían a parlamentar una tregua antes de alzar banderizos.
—Si empezáis esto, estad dispuestos a terminarlo, estad dispuestos a matar a Helian, a Lucan, a Caleus y a Titus. Estad dispuestos a matarme a mi. Joder, ¿es que somos incapaces de ponernos de acuerdo por el pueblo? El Sol vuelve siempre, convocad a todos los hermanos, no abandonaremos esta tienda hasta tener un líder sin derramar ni una sola gota de sangre.
Los maestres recogieron las siguientes horas de debate, argumentos y exposiciones. Incluso tras la llegada de los demás hermanos, donde Caelus se autopropuso como Cabeza de Casa, siguieron manteniendo dialéctica. Eso si, nadie pensaba en Cassian al ser el menor de todos. Pero al acabar, todos seleccionaron a Lucan como último recurso. Lucan Solera iba a heredar la Cabeza de Casa. No obstante, antes de que pudiera abandonar la lona, Cassian lo mató.
Se dice que posó su mano en el hombro de Lucan, que dijo «hoy no, hermano» y del suelo una estaca de piedra atravesó su cráneo con tal fuerza que lo separó de su cuerpo alzándolo por encima de la lona. Cassian Solera anticipaba que Lucan traería discordia al segundo círculo dado que su elección fue mas un descarte que una puesta en común. Y el se autoproclamó.
Ese día, fue la primera vez que se registró del uso de la Intención en Cassian, también así fue la forma en la que sus hermanos se enteraron de ello, y verle usarla para algo tan trivial como una ejecución, les hizo creer a todos que Cassian portaba mucha Intención consigo mismo.
Capítulo III
Solisticio Dorado
24 A.A. – 20 A.A.
Tres meses bastaron para que Cassian finalizara las guerrillas fronterizas heredadas de su padre (aquellos saqueos que ignoró por participar en torneos). Dos meses bastaron para que ni un solo hermano se opusiera a él pese el familicidio público que había hecho. Un mes bastó, para que Cassian se enamorara de quien consideró el amor de su alma.
Si bien se sabe, Cassian tuvo tres hijos, Halira, Calpurnia y Maron, su heredero. Estos dos primeros hijos, sabemos con seguridad que eran hijos de Virelda de la casa Vendral. Pero el heredero, Maron, se alejaba del cabello dorado de la casa Solera. Tenía un hermoso cabello rizado (como el padre) pero negro. Y Virelda era pelirroja.
En la corte era evidente que Cassian no amaba a Virelda, la casa Vendral había entrelazado por tradición a anteriores Solera, incluidos el propio padre de Cassian. Así que el matrimonio entre el león dorado y la joven dama fue mas consecuencia de la tradición que del amor. Por ello, en el 22 A.A. mientras Cassian regentaba un torneo en el Torreón de la Viuda, Cassian conoció a Berilda Bril, esposa de Wulfric Ormond.
Wulfric participaba en el torneo, cosa que dio tiempo a Cassian para conocer a Berilda al este no querer justar. «Disculpadme mi dama, no suelo ser tan descentrado, pero sus ojos son tan bellos que me cuesta no perderme en ellos». Se dijo que el reir de Berilda cruzó toda la liza hasta Wulfric, y Wulfric, armado con su honor, retó a Cassian tras declararse campeón de las justas. Gastó el favor de su victoria en aquello, «no toleraré tal acto de provocación en mi presencia o ausencia, escoged arma, seré benevolente».
Cassian escogió una hoz, era poco común, la hoz solía ser usada por los plebeyos, si bien era un arma simbólica a consecuencia de las antiguas historias de Rictus, no era ni mucho menos un arma común en una justa. El heraldo anotó cuatro lanzas antes de que Wulfric descabalgara a Cassian, pero un maestre anotó siete lanzas. Pese la disparidad del dato, ambos concidian en que Wulfric descabalgó a Cassian, y que Cassian al caer alzó la hoz.
Muchos decían que se dejó descabalgar, que solo deseaba mostrar cómo podía ganar incluso con un arma tan rudimentaria. Quizá Wulfric se confió ante tal reto, pues le costó el dedo meñique de su mano izquierda al destrabar ambas hojas en el tercer cruce de armas. Ante tal peligrosidad se detuvo el duelo y se declaró nulo. No iban a dejar que el regente fuera insultado de tal manera con una pérdida. Suficiente humillación fue que perdiera toda la movilidad del dedo tras que se lo cosieran de nuevo.
Semanas mas tarde Berilda quedó embarazada de Wulfric, pero perdió el hijo en el parto. A su vez Verilda quedó embarazada unos días mas tarde, pero ella si que dio a luz, a puerta cerrada. Tardaron diecisiete días en dejar ver a la criatura, por fortuna, esta vez si era varón, y la alegría inundó a la casa Solera. Maron Solera, heredero de la cabeza de dinastía de la casa Solera.
A inicios del invierno, antes del cambio de año, los saqueos volvieron a acosar la frontera del segundo círculo. Se rumoreaba que este año el frío seria duro, y que aquellas familias que no contaran con suficientes reservas morirían de hambruna ya que los animales o hibernarían o morirían por el frío y las ventiscas. El pánico sacudió a muchos pueblos pesqueros y ganaderos, mas aún cuando los saqueos llegaron. Cassian pudo "achicar" la problemática sirviendo de la propia reserva de alimentos del castillo Solera, a aquellas regiones que no podrían ser autosuficientes durante el invierno. Pero esos carruajes de suministros fueron el objetivo de saqueo por parte de pequeños grupos de hombres de armas que luego revendían los alimentos al tripe de su precio de mercado.
Hasta ahora hemos narrado el ascenso del León Dorado y su consolidación en el reino. Pero igual de particular es el cómo ganó su apodo. Pues ese conflicto con los saqueadores le dio toda la notoriedad que le hacía falta.
Los saqueadores estaban mas organizados, incluso tenían un líder, dicha operativa no podía ser coordinada sin una buena estructura. Pues tres de cada cuatro carruajes era completamente saqueado. Violaban a las mujeres, mataban a los hombres, y luego asediaban los pueblos o incluso los conquistaban. Esas fechorías ensuciaron durante un tiempo la reputación de Cassian, a quien le acusaban de regentar torneos y mutilar nobles mientras otros sufrían. Los hermanos de Cassian intentaban consolarlo pues la iniciativa que tuvo entregando sus propias reservas era buena (pese el descontento por algunos cortesanos). Aunque para el León Dorado no era suficiente.
Cassian contrató un Sin Color con un tatuaje superior a las trescientas monedas de oro. Entonces él y el Sin Color partieron con una caravana de suministros que al cabo de los días fue asaltada. Los ciudadanos que fueron con ellos atestiguaron que nunca habían visto tal destreza y carnicería en tan poco tiempo. Solo un saqueador sobrevivió, y el pago por su vida fue indicar en qué poblado de todos los ocupados se encontraba ese líder.
Al amanecer no solo el líder yacía muerto, sino que el resto de poblados, pese que algunos estuvieran a largos kilómetros de distancia, fueron liberados. Algunos de los pueblerinos locales alegaron que ver a Cassian Solera abatir a aquellos saqueadores era como ver a un león cazando a una presa. Un león de melena dorada.
Con los conflictos sofocados, Cassian regresó a su castillo antes de que el sol se pusiera. Y ese detalle fue lo que permitió a algunos guardias divisar a Berilda colarse junto a una congregación de la iglesia dentro de las murallas. Por posteriores declaraciones de hermanos e hijos, se asume la conversación que Cassian y Berilda tuvieron. Donde Berilda suplicaría a Cassian que no aguantaba más estar con un hombre que no amaba, al igual que sabía que él yacía junto a una esposa falsa (para aquel entonces los rumores de la desviación de Verilda eran meras suposiciones del clero, pero en el lecho de su muerte mas de una docena de mujeres fue a llorarla, confirmando así su desviación concupiscente).
«Wulfric nunca os dejará marchar». Dijo seguramente Cassian, puesa era bien sabido que Wulfric amaba a su esposa, pero mas a sus hijos. «Robad a sus hijos, intercambiadme por ellos alegando un bien de seguridad, que teméis por represalias de la regencia al rebanarle un dedo» La idea no convenció a Cassian, era un plan demasiado pobre y temerario, lo común en casos de real sospecha de guerra, era intercambiar hijos, asegurándose así que ninguno sería tan necio de poner en riesgo su propia sangre. Pero Cassian era astuto, y sabía que Wulfric nunca tomaría venganza por un mero dedo. Berilda marchó.
Semanas mas tarde la noticia de que Wulfric había encarcelado a Berilda por un intento de conspiración no tardaron en llegar a la fortaleza dorada. Cassian mandó al séptimo círculo a media guardia y medio servicio de criados. Se dijo que fue ese mismo día, mientras miraba el carruaje con todos los exiliados marchar, que miró a su hijo y mientras se perdía en esos hermosos ojos, decidió que iba a tomar el plan de Berilda, que secuestraría a los hijos de Wulfric a cambio de ella. Se cree que Cassian convocó al ejército dorado por dos posibilidades, la primera porque no deseaba que Wulfric huyera del castillo. La segunda, porque si no podía tener a su amada, tendría el castillo que la custodiaba, y el poder para liberarla de todo cargo de culpabilidad.
A día de hoy se desconoce aún cómo el ejército de Cassian cruzó con tanta premura y sin ser visto por nadie la larga distancia hasta Ormond.
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Aquí termina lo escrito. La historia, no.